Consumir
es un acto social que liemos interiorizado en nuestro sistema de valores socio-culturales,
hábitos y estilo de vida. Desde que surgió la sociedad de consumo, el
acto de consumir ha cambiado a la par que la sociedad evolucionaba.
Y con ellos, también, la manera en que cada marca de cerveza vendía su producto.
El presente trabajo pretende ser una primera aproximación a la construcción
de su discurso publicitario.
Desde
esta perspectiva del consumo como acto social se pretende abarcar
"en éste y en un trabajo posterior" el proceso de configuración
de imagen de la cerveza como producto de consumo. Se entiende que la
configuración de imagen de cualquier producto nunca es producto del
azar. Siempre forma parte de un proceso que relaciona varias dimensiones
que tienen que ver con la sociedad, la cultura y la vida de un colectivo
en una comunidad determinada. Para describir y explicar este proceso
partiremos del discurso que el producto cerveza ha transmitido a través
de los anuncios publicitarios desde 1960 a 1994. Nuestra finalidad es
conocer qué necesidades, ideas, valores y deseos han dominado, y cómo
se han articulado alrededor de dicho producto aportando sentido y significado
en un contexto social concreto.
Debido a que la sociedad evoluciona y los discursos
y los valores cambian, no es posible abarcar todo este proceso de forma
global, sino por etapas, atendiendo precisamente a las transformaciones
que se producen. Así pues, y con el fin de contextualizar el desarrollo
discursivo de la cerveza, se distinguen tres etapas relevantes:
1ª Etapa: 1960-1972
2ª Etapa: 1973-1983/85
3ª Etapa: 1983/85-1994
Cada una de estas etapas tiene en común
que forma parte de un proceso global en el que las tres están inscritas.
Al mismo tiempo, cada una de ellas es un claro exponente de la singularidad
del momento social vivido. Es preciso aclarar que nuestro análisis no
engloba, ni en la misma medida ni en la misma forma, cada una de las
distintas marcas de cervezas, puesto que todas éstas tenían claro su
posicionamiento en el mercado. Sin embargo, todas tenían en común que
construían un discurso conjunto, pues estaban insertas en un mercado
determinado, en una sociedad y cultura concretas.
Incorporación
de la cerveza a la sociedad de consumo
En los primeros años de la década de los sesenta
se experimenta un visible crecimiento económico que repercute en mejorar
el nivel de vida, la estructura socio-económica sufre cambios importantes
acordes con ese momento de expansión económica. EI surgimiento de la
sociedad de consumo suponía adoptar pautas y hábitos socioculturales
que hasta entonces no se habían planteado porque el contexto
había sido otro. En éste había dominado la agricultura como actividad
productiva, lo rural como centro social y la satisfacción de las necesidades
más inmediatas y elementales. Ahora se pasaba a otro espacio social
donde se reivindicaba lo urbano, la modernidad y la eficacia potenciada
por la incorporación de mejoras técnicas en el sistema productivo, así
como el prestigio y la apariencia.
Es en esta etapa cuando la cerveza se
incorpora como producto de consumo a una sociedad incipientemente consumista.
Ahora los productos no son sólo una mercancía, sino que además añaden
significaciones culturales que se proyectan en los mensajes de los mismos.