otoño.1994.nº2 La cerveza en el arte.2

“Retrato de J. Sabartés” Pablo Picasso

Jaime Sabartés, amigo desde la juventud y secretario casi perpetuo del artista malagueño, recuerda cómo fue pintado con la única compañía de una gran jarra de cerveza, en una pose solitaria y ciertamente, melancólica: “Sin saberlo, estoy sirviendo de modelo para un cuadro. Picasso acaba de retratarme como me ha visto en el café. La tela está vuelta hacia la pared cuando entro. Al ponerla sobre el caballete, me asombro al verme tal como él me ha sorprendido, en un fugaz momento de mi paso por la vida. Me veo, me miro en la tela y comprendo lo que yo mismo he sugerido a la inquieta observa­ción de mi amigo: el espectro de mi soledad, visto desde el exterior. La mirada se pierde en tinieblas en las que no logra penetrar, el pen­samiento vaga inseguro; y una y otro se reú­nen y se pierden juntos en el vacío, porque los ojos no ven, miopes y ausentes. Es grande mi impresión al yerme en este maravilloso espe­jo azul: es como si un inmenso lago retuvie­ra algo de mí, porque ahí veo mi reflejo”.

Esta pintura está fechada en 1901, en París, y fue adquirida por Kahnweiler al artista, pero actualmente pertenece a tos fondos dcl Museo Pushkin de Moscú.

"Cervecería EIs 4 gats" Pablo Picasso

En 1899 Picasso regresa a Barcelona y se convierte en cliente habitual de la cervecería Els 4 gats (Los cuatro gatos), donde hace amistad con Rafael Moragas, Ramón Pitxot y los hermanos Ramón y Jacinto Reventós. Allí, en la sala de exposiciones de la citada cervecería, inaugura una muestra de pinturas y dibujos el 1 de febrero de 1900, sobre todo retratos a lápiz, carboncillo y acuarela de personajes ilustres barceloneses, cuino los pintores Santiago Rusiñol y Joaquín Miv, y amigos cuino Jaime Sabartés, Juan Vidal Ventosa, Angel y Maten Fernández de Soto y Alejandro Riera, entre otros, que los adquieren por una o dos pesetas cada obra.

"Dos latas" Jasper Johns La confusión existente entre el arte ilusorio y el arte concreto fue siempre una característica de los trabajos de Jasper Johns, que él transformo en una especie de lógica extrema en su famosa escultura titulada "dos latas de cerveza", realizada en 1960. Esta obra tiene su origen en una curiosa observación, como Johns reconoce: "Alguien me dijo que De Kooning, para valorar la capacidad co­mercial del marchante Leo Castellí, había comentado que "puedes darle a ese hijo de perra dos latas de cerveza y él será capaz de venderlas". Entonces pensé "¡Qué idea más buena para una escultura!". También pesó que en esa etapa de mi vida bebía cerveza. "Las latas fueron elaboradas de forma compleja. En algunas partes se utilizaron piezas fundidas, otras de moldeado. El resto surgió de romperlas y de restaurarlas a continuación. Jasper Johns complicaba el trabajo deliberadamente para convertir en leyenda el proceso creativo. Al final, la escultura fue fundida en bronce y posteriormente pintada. El artista reconoce que "la idea para las latas de cerveza fue como un regalo. Sentí que tenía la obligación dc convertir la idea pri­migenia en escultura. Todo lo que tenía que hacer era echar un vistazo a mi entorno y plasmar esos pequeños elementos de lo coti­diano. Crear las latas de cerveza me hizo fijarme en las cosas que me rodeaban, y de es­te modo surgió poco después la escultura Bronce pintado, sobre una lata de Savarin con pinceles y brochas. Yo creo que lo que verdaderamente me interesó fueron las latas de café que se utilizaban para guardar la trementina y los pinceles“.

Otros trabajos de Jasper Johns protagonizados por la cerveza son los titulados “Litografía” y “Óleo sobre lienzo con objeto”.

"Jarra de cerveza y naipes" Juan Gris

La pintura "Jarra de cerveza y naipes", original de Juan Gris, es un óleo y papier collé sobre lienzo 52.5 x 36.5 cm, fechado en 1913, y que fué adquirido por la galería del marchante Kahnweiler el mismo año de su creación. Actualmente pertenece a los fondos del Columbus Museum of Art de Ohio, institución a la que fué donado por su último propietario, Ferdinand Howald, que lo compró a mediados de los años veinte.

Esta obra estructurada en seis franjas verticales, utiliza de manera preponderante las formas geométricas del cubismo, triangulos, rectangulos y cuadrados y una gama cromática de azules, grises, blancos, naranjas, negros y marrones. La jarra de cerveza con la espuma rebosante es el elemento central de la composición, que complementan unos naipes y una pipa fragmentados.