p r i m a v e r a. 1 9 9 5. n º 3
Líder en España

Allen F. Peeters Presidente y Consejero Delegado del Grupo Cruzcampo, S.A.

La tormenta de la crisis se aleja y la estabilidad económica, aunque todavía con algunos probables altibajos, parece que será la nota predominante durante los próximos meses. Esa es, al menos, la visión que tenemos desde el Grupo Cruzcampo donde, después de irnos arios de reducción de ventas y beneficios, nos sentimos esperanzados con los resultados económicos de 1994 y observamos el futuro inmediato con renovada ilusión, porque estamos seguros de que aún lo podemos hacer mejor.

la economía española se mantuvo> durante 1994 en la senda de la recuperación. Creció, pero no lo hizo al mismo ritmo que la mayoría de los países comunitarios, por lo que sigue aumentando la distancia que nos separa de la media europea. En el Grupo Cruzcampo realizamos un esfuerzo tremendo) durante los últimos ejercicios para estar en condiciones de obtener el máximo provecho

El Grupo Cruzcampo, por su visión de futuro, por el arduo trabajo realizado cmrante los últimos meses y el esfuerzo permanente de nuestros hombres y mujeres, se ha situado en el pelotón de cabeza de la economía espanoía, que sí marcha en sintonía con los sectores más recuperados de la Unión Europea.

Los datos correspondientes a 1994 son claramente satisfactorios y significativos de la recuperación., al mismo tiempo, un síntoma de las favorables tendencias que iluminan nuestro horizonte:

- Durante 1994 el beneficio operativo aumentó casi un 80 por ciento con respecto al año anterior.

- El flujo de fondos presupuestados tuvo un aumento líquido del 199 por

ciento sobre el beneficio y mis del 480 por ciento sobre las cifras de 1991

El Grupo Cruzcampo aumentó sus ventas nacionales un 1, 3 por ciento y la exportación creció por encima del 130 por ciento con referencia al ejercicio anterior.

- la facturación total durante 1994 fue de 69. 100 millones de pesetas, un 7,8 por ciento superior a la de 1993.

La consecución de estos objetivos, altamente positivos pero también mejorables, ha sido posible gracias al desarrollo de una política empresarial basada en la mejora de los márgenes -tanto propios, como de los clientes-, en la rebaja de los costes fijos, en la agilización de los cobros, en el diseño y búsqueda de objetivos claros, y en una fuerte inversión en imagen corporativa con efectivas acciones de patrocinio y mecenazgo.