otoño-invierno. 1995. nº4 A vueltas con el colesterol.2

El exceso

Debemos ser conscientes de que el colesterol es una grasa animal cine viaja por la sangre. Es decir, la sangre es su medio de transporte. Viaja por los tubos internos de las arterias. Estas arterias deben estar limpias y mantener el calibre correcto para que la sangre llegue en perfectas condiciones a todo el organismo. Cuando tenemos un exceso de colesterol, éste se empieza a depositar en las paredes internas de estas arterias.

Poco a poco se va acumulando, formando una placa de ateroma. Esta placa va haciéndose cada vez mayor. Y el problema no es sólo que el vaso reduce su calibre, sino que además la placa endurece la arteria -eso que llama arteriosclerosis-. Y le quita flexibilidad.

En ese estado de cosas, si surge una demanda de oxígeno, es decir, si se plantea la necesidad de bombear más sangre, puede surgir un momento crítico. De hecho, un exceso de colesterol se considera uno de los factores de riesgo más claro de enfermedad coronaria.

Si este deposito de colesterol obstruye parcialmente las arterias que riegan el corazón, el accidente puede ser muy serio. O protesta porque no le llega suficiente sangre, y duele, como es el caso de la angina de pecho. O deja de nutrir una parte del corazón, que acaba por necrorarse: es el infarto. Si la placa de aterona, es decir, si el coresterol se deposita en cualquiera de las arterias cerebrales, puede dejar sin riesgo una parte del cerebro y las consecuencias pueden ser igualmente graves:

paralización, trombosis, hemiplejias, etc.

Realmente, todos los vasos pueden verse afectados. Y las consecuencias van a depender de qué zonas se queden sin riego, recibiendo menos sangre, y durante cuanto tiempo. Algo debe quedar muy claro. El riesgo de accidente cardiovascular es mayor cuanto mayor es la cantidad de colesterol en sangre.

La tasa

Hasta hace muy poco tiempo se fijaba una tasa de 250 miligramos, pero las nuevas investigaciones aconsejan reducirlo aún más. El colesterol bueno debe estar en torno a 35 miligramos. De todos modos, también debe tenerse en cuenta ciclo una reducción drástica del colesterol tampoco es saludable. Y hay quien achaca a una reducción drástica del colesterol, el aumento de cáncer de colon.

Con la edad, la lasa de colesterol va aumentando. Y también se distinguen sexos. Antes de la menopausia, la mujer tiene más exceso de colesterol bueno, y por eso tiene mayor riesgo cardiovascular.

Tras la menopausia, el riesgo es similar al del varón (algo muy curioso es que todos los niños de todas las parles del mundo nacen con la misma lasa de colesterol. Pero en poco tiempo comienzan las diferencias).

Hace anos, se creía que el exceso de colesterol estaba asociado a la edad y que eran factores genéticos individuales los que originaban una determinada tasa. Pero al investigar las posibles causas se llego a la conclusión de que habían factores externos que modificaban la cantidad de colesterol en la sangre. Y el primero que se estudió en profundidad fue la dieta. Tras muchas investigaciones se llegó a la conclusión de que el nivel de colesterol no dependía tanto de la cantidad de colesterol que se ingiera, sino de la grasa. la grasa y, sobre todo, el tipo de grasa es más importante que el colesterol en sí. Por ejemplo, la grasa animal es una de las que se debe evitar, excepto si se trata de las grasas del pescado azul. Estas no sólo no son nocivas, sino que aportan ese colesterol bueno que contrarresta el malo.

Lo ideal sería, pues, una dieta que incluya pescado -que es la base junto con el aceite de oliva de esa beneficiosa dieta mediterránea-, que incluya fibra, con legumbres que suprima grasas animales, y que se conjugue con ejercicio físico.