El
buen clima, una gran infraestructura turística y la calidad y cantidad
de sus excelentes campos de golf han convertido en los últimos años
a Andalucía en el paraíso golfístico de Europa
Las
excelentes infraestructuras de Andalucía para la práctica
del golf han convertido a este segmento en uno de los productos turísticos
de mayor expansión en los últimos años. Tanto la
calidad como la cantidad de los campos -algunos de ellos gozan de un
enorme prestigio en el circuito europeo-, la amplia y variada infraestructura
hotelera, un clima privilegiado para su práctica durante todo
el año y una completa oferta complementaria ha situado a esta
comunidad española a la cabeza de los destinos europeos e, incluso,
mundiales.
El golf es un deporte
en auge actualmente en nuestro país. Su práctica se está
despojando del carácter elitista que le ha acompañado
durante tantos años y conceptos como green, par o swing se están
extendiendo a amplias capas de la sociedad. El espectacular aumento
del número de federados, que, según los datos ofrecidos
por la Federación Española de Golf, ha pasado de poco
más de 45.000 a 175.000 en los últimos doce años,
no son sino la prueba palpable del grado de aceptación de este
deporte en el conjunto de la sociedad. Las licencias de golf aumentan
cada año entre un 15% y un 20% y conseguir una de ellas tiene
un coste aproximado de ochenta mil pesetas, el precio de las horas estimadas
que se necesitan para iniciarse en este deporte (entre veinticinco y
treinta). El golf está dejando de ser el coto privado de una
clase social minoritaria y, hoy en día, son cada vez más
los aficionados a este deporte, independientemente de su nivel económico
y social.
Orígenes
del golf
Pero no siempre
ha sido así, fundamentalmente en sus comienzos. Aunque en algunas
épocas de la historia el deporte del golf ha sido considerado
como un juego plebeyo, en la mayoría su práctica estaba
limitada a las élites sociales y económicas. Sin embargo,
son pocas las personas capaces de responder con exactitud a las preguntas
de cuándo y cómo surge el golf. Existen varias teorías
sobre sus orígenes, algunas sitúan su nacimiento en la
antigua Roma, donde se practicaba el juego de la "paganica"
consistente en introducir una bola, recubierta de piel y plumas, en
un agujero con un bastón curvo que poca similitud guarda con
los actuales palos de golf. Otras aseguran que este deporte tiene su
origen en la Francia de la Edad Media, donde existía un juego
parecido llamado "Kolven". Y hay quienes sitúan el
"Kolven" en Holanda, aunque el juego practicado por los flamencos
guarda bastante más parecido con el hockey, tanto por los palos
usados como por el hecho de que se jugaba sobre hielo.
Si nos atenemos
a las primeras noticias del golf moderno debemos situar sus orígenes
en el Reino Unido a principios del siglo xv, concretamente en la costa
este de Escocia. En España su introducción se la debemos
a los británicos, en el siglo xix, pero no será hasta
finales de ese siglo cuando se construya el primer campo de golf en
nuestro país (Las Palmas, 1891). Entre las ciudades españolas
pioneras en la práctica de este deporte se encuentran dos andaluzas:
Málaga y Sevilla. Sus instalaciones, al igual que las del resto
de las ciudades pioneras, siguió una misma planificación:
se trataba de clubes privados, exclusivamente accesibles para sus socios,
quienes soportaban tanto los costes de su construcción como los
de su mantenimiento. En esta primera etapa, sólo tenía
acceso a la práctica del golf una minoría con un elevado
nivel social y económico. Esta tendencia, sin embargo, cambiará
a partir de la segunda mitad de la década de los años
setenta, cuando se inician numerosos proyectos desarrollados a partir
de distintas formas de gestión de los campos. Es entonces cuando
empiezan a aparecer las primeras figuras españolas de golf con
reconocido prestigio social y se consolidan determinadas zonas costeras
como destinos turísticos, entre los que se encuentra la Costa
del Sol. Este hecho provoca la construcción de nuevos campos
y grandes complejos golfísticos, que vienen a complementar la
tradicional e internacionalmente conocida oferta andaluza de "sol
y playa".
Se inicia así
una etapa de auge del sector golf en nuestro país y, paralelamente,
se produce la ruptura de la barrera entre deporte y negocio; la concepción
que se tiene del golf como deporte de élite deja de ser única
y exclusiva y comienzan a verse los efectos que causa este segmento
como recurso turístico y económico. Su explotación
como sector turístico experimentará un notable desarrollo
en la segunda mitad de la década de los años noventa.
Turismo
de golf, turismo de calidad
Pero ¿qué
se entiende por turismo de golf? Según un informe elaborado por
la Confederación de Empresarios de Andalucía, el turismo
de golf es "aquel subsector turístico, incluido dentro de
la categoría de turismo deportivo, practicado de forma directa
por los propios turistas". Es decir, este tipo de turismo englobaría
toda aquella actividad turística que se encuentra motivada por
una única razón: la práctica del golf.