En
agosto y septiembre de 2002 van a celebrarse en Sevilla los campeonatos
del mundo de piragüismo y de remo. ¿Qué van a significar
esos grandes eventos para la capital andaluza y cómo es posible
que unos acontecimientos deportivos de dos deportes tan parecidos y
tan distintos a la vez se celebren por primera vez en una misma ciudad
y en el mismo año? Empecemos por el principio
Los primeros datos
que se tienen de la práctica del remo en Sevilla son de finales
del siglo XIX. En la última década de ese siglo se crea
el Sevilla Rowing Club, del que se tienen noticias de su participación
en la competición de más nivel denominada Copa de la Reina
y cuyos contrincantes más serios eran el Real Club Mediterráneo
de Málaga, fundado en 1879, y el Mediterranean Rowing Club de
Gibraltar.
La Federación
Internacional des Sociétés d'Aviron, FISA, es una de las
federaciones que participan en la génesis del Comité Olímpico
Internacional, cuya puesta en escena pública se produce en los
juegos Olímpicos de Atenas en 1896. FISA nace en 1892 de la Asociación
de las federaciones de Suiza, Italia, Francia, Holanda y Bélgica.
Sorprende la ausencia de Gran Bretaña, nación en la que
los remeros venían compitiendo desde finales del siglo XVIII.
Desde 1829 se celebra la clásica Oxford-Cambridge, tal vez el
producto más conocido de este deporte. En 1924 nace en Copenhague
la Federación Internacional de Canoe, de la unión de las
federaciones de Alemania, Suecia, Austria y Dinamarca.
En el plano nacional,
la Federación Española de Remo se crea en mayo de 1918
con representación de tres clubes andaluces: el Club de Regatas
de Almería, el Club Onubense de Huelva y el Real Club Mediterráneo
de Málaga; y la Federación Andaluza, en 1943. Hasta 1959
esta federación lo es de los dos deportes y es en diciembre de
ese año cuando, tras una segregación, nace la Federación
Española de Piragüismo.
No podríamos
hablar de la historia del remo y el piragüismo en Sevilla sin evocar
la figura de Miguel López Torróntegui, componente de la
famosa delantera "Stuka" del Sevilla FC. que, tras su retirada
del fútbol activo, impulsó el renacimiento del remo en
al antiguo Club Náutico entrenando a miles de deportistas durante
más de 30 años. Entre sus pupilos están Felipe
González, el humorista josele o los primeros olímpicos
de la historia de Sevilla, Sahuquillo, Castelló y Real. A Miguel
se debe, asimismo, la creación de la Regata Sevilla-Betis, hoy
por hoy el evento más conocido de los que se celebran en el Guadalquivir.
Durante más de 10 años ejerció también como
Presidente de la Federación Andaluza de Piragüismo.
El
Guadalquivir como lugar de entrenamientos
A principios delos
setenta hay dos equipos que son considerados "pioneros" en
las posibilidades de disfrutar de las excelencias de la dársena
como pista para entrenar.
En piragüismo,
una jovencísima selección española entrenada por
Eduardo Herrero y de la que formaban parte Herminio Menéndez,
Díaz-Flor, Celorrio, Ramos Misioné, Seguín y del
Riego, entre otros, elige Sevilla como "cuartel de invierno".
Se alojan y viven en Triana y entrenan en el Círculo de Labradores.
Esta generación, que conseguiría el Campeonato del Mundo
en 1975 en K-4 y la plata en ese mismo barco en los juegos Olímpicos
de 1976 en Montreal, se convirtió en el equipo deportivo español
de mayor éxito y muestra a los españoles que había
algo más que fútbol, baloncesto y algún que otro
atleta.
Desde esa época
el equipo español de piragüismo no ha dejado de invernar
en Sevilla, desde su época trianera hasta la actual donde, alojados
en el CAR de La Cartuja, están listos para brindar a los sevillanos
un buen número de medallas el próximo verano en los Campeonatos
del Mundo.
Si hablamos de remo,
en los meses de enero y febrero de 1972, la potente selección
alemana que se prepara para los Juegos Olímpicos de Munich en
los que tendrían una brillante actuación, utiliza el Club
Náutico sevillano como sede. Es el primer equipo extranjero de
peso mundial que encuentra en el Guadalquivir las condiciones idóneas
para remar durante el invierno, cuando la mayoría de las pistas
de regatas de Europa permanecen cerradas por el hielo. Pocos años
después entrena en el Labradores una selección de Oxford,
que abre el mercado británico a Sevilla.
