Como
Rector de la Hispalense preside los actos del Quinto Centenario de la
Universidad de Sevilla, inaugurados por los Reyes de España el
pasado mes de octubre, y dirige la segunda universidad española
por número de alumnos y titulaciones hacia la convergencia europea.
Como sevillano ha vivido una experiencia mágica, irrepetible,
inolvidable: encarnar al Rey Baltasar en la cabalgata de la capital
andaluza. Tan fascinado quedó, que Miguel Florencio Lora presume
de ser el único rector coronado.
Hace
500 años, en medio de un mundo que se transformaba asomándose
a la temprana Modernidad, nacía la Universidad de Sevilla. Su
embrión, el Colegio de Santa María de jesús, fue
fundado entonces por un arcediano carmonense, maese Rodriga Fernández
de SantaeIla". Con estas palabras Miguel Florencio Lora, Rector
de la Hispalense, da la bienvenida a los visitantes de la página
web del V Centenario de la Universidad de Sevilla.
Cinco siglos
después, aquel primitivo centro de estudios se ha convertido
en la segunda universidad española y en la primera de Andalucía.
Las cifras son elocuentes: 25 facultades y escuelas, que imparten 65
titulaciones oficiales y acogen más de 60.000 mil estudiantes.
En ella trabajan más de 4.000 profesores e investigadores, y
más de 2.000 empleados de administración y servicios.
Por su frenética
actividad -reuniones, ruedas de prensa, presentaciones, agenda del Cen'tenario-
parece más un directivo de empresa que el rector de una universidad
que acaba de cumplir quinientos años. Aunque las montañas
de libros apilados sobre la mesa del despacho delatan su faceta científica.
Los muros de la vieja y real fábrica de tabacos de Sevilla, escenario
de mitos universales y sede central de la Hispalense, se preparan para
superar el reto que supone la convergencia universitaria europea, el
espacio común surgido de Bolonia. Miguel Florencio parece algo
más delgado. El trabajo, la vuelta al gimnasio para preparar
la maratoniana cabalgata y las seis toneladas de caramelos que lanzó
como Rey Baltasar han estilizado su figura.
- La página
web de la Universidad de Sevilla sólo dice de su Rector que es
catedrático de Matemáticas y Director del Equipo de Investigación
Análisis Funcional Matemático. ¿Modestia o falta
de espacio para incluir su dilatado currículo?
- En ese espacio
uno es fundamentalmente el Rector y ser Rector de la Universidad de
Sevilla es un gran honor y una inmensa responsabilidad que requiere
dedicación absoluta.
- Sé que
tiene una calle dedicada en la ciudad sevillana de Osuna.
- No es una calle,
sino un parque. Una experiencia única, porque ni nací
ni vivo en Osuna. Pero sí hemos trabajado mucho con su Escuela
Universitaria, que en un principio dependía de la Universidad
de Granada. En la actualidad se imparten tres titulaciones, una de ellas
es enfermería, que aprovecha el hospital comarcal con unas condiciones
magníficas para la enseñanza. Todo el Ayuntamiento en
pleno, sin fisuras en ningún grupo político, está
detrás de este proyecto universitario.
- Ha tenido un
primer trimestre muy monárquico: lo inició con la solemne
inauguración del curso académico por parte de los Reyes
de España y lo ha terminado como Rey Baltasar de la cabalgata
de Sevilla.
- El segundo y el
tercer trimestre también tendrán actividad monárquica.
- ¿Cuál
ha sido su mejor regalo de Reyes?
- Haber tenido la
oportunidad de ser rey mago. Ha sido una experiencia única e
inenarrable, un cúmulo de imágenes y de sentimientos.
Digo oportunidad porque quien te hace realmente reyes el pueblo de Sevilla.
Cuando estás arriba en la carroza y ves como te acogen, sientes
que eres Baltasar de verdad. Tenía miedo a la experiencia de
visitar el Hospital de Valme después de la cabalgata porque la
presumía muy dura. Pasar de la alegría de la calle al
dolor de un centro hospitalario era mi gran preocupación. Después,
sin embargo, no quería marcharme de allí, porque sentía
que estaba transmitiendo ilusión a muchas personas necesitadas.
- ¿Le
trajo carbón a alguien? Tal vez, a alguno de los políticos
que manejan los hilos universitarios.
- No; todos tenemos
una parte buena y todo el mundo comete errores a lo largo del año.
Con los políticos prefiero utilizar el razonamiento para convencerlos.
- ¿Con
qué Reyes se sintió más a gusto, con sus colegas
de Oriente o con los de la Zarzuela?
- Son dos situaciones
no comparables. El apoyo de los Reyes de España a la Universidad
de Sevilla en su V Centenario es impagable. Para mi fue un orgullo y-una
enorme satisfacción que inauguraran el curso académico.
Lo de los Reyes de Oriente es otro mundo, otras sensaciones muy distintas.
- Si el Gobierno
suprime, como es su intención, los tratamientos a los altos cargos,
podría perder su condición de excelentísimo y magnífico
señor rector. Claro, que siempre le quedará el título
de majestad.
- El de majestad
no quiero perderlo nunca. Las universidades somos entes autónomos,
reconocidos por la Constitución, y confío que no traten
de introducir cambios en determinados ámbitos de la tradición
universitaria. Las tradiciones también generan elementos de firmeza
para mirar con confianza al futuro.
- Además de ser el único rector coronado fue el primero
en ser elegido por sufragio universal de la comunidad universitaria.
- Lo de coronado
es sólo una broma. Fui rey mago no por méritos propios,
sino por estar al frente de una universidad que celebra su quinto centenario.
- Le insisto
en lo del sufragio universal porque en dichas elecciones sólo
votó el 11,5 por ciento del alumnado. ¿Tan poco interés
muestran los alumnos por el sistema?
- Efectivamente
es un porcentaje muy bajo. Debemos animar a los alumnos para que se
involucren mucho más en la vida democrática de la universidad.
Es un problema preocupante y generalizado en toda España. Por
suerte hubo centros en los que se llegó al 50 por ciento de participación
estudiantil.
- Podría
hablarse de un origen apostólico de la Universidad de Sevilla:
fue fundada hace 500 años por un canónigo y tuvo a 12
alumnos en su primer curso.
- (Risas) Y, además,
creada por bula del Papa julio 11. Así nacieron la mayoría
de las universidades de aquella época, aunque ya se empezaban
a crear mediante células reales. Indudablemente, somos fruto
de nuestra historia y debemos sentimos orgullosos de ella. Maese Rodriga
Femández de Santaella y Córdoba era arcediano, pero también
un excelente universitario. Muy poca gente estaba entonces a su altura
intelectual. Había sido alumno en Bolonia y trajo a Sevilla todo
el conocimiento y la experiencia centenaria de las universidades europeas.
